“Una nueva vida”: Una muerte, dos infidelidades y una grave amenaza
Halis y Hattuç sufren una terrorífica noche de bodas, Sehmuz y Kazim se acuestan con Ifakat y Zerrin, Seyran se enfrenta a Pelin por Suna y Ferit acaba con Serter. Resumen del episodio 64 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenó este domingo por la noche el vigesimoctavo episodio de la segunda temporada de “Una nueva vida”, una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 64, Ferit ordena a Abidin que investigue a Doruk, el traicionero entrenador de Asuman; Ifakat sale hundida del ginecólogo y acaba en la cama con Sehmuz; Kazim y Zerrin también se dejan llevar por la pasión; y Akin accede a vengarse de los Korhan y los Sanli tras enterarse de la muerte de Ökkes. Cuando Kaya explica a Pelin que se divorciará de Suna y acepta instalarse con ella, Serter y Ferit irrumpen en el pequeño apartamento de la joven.
El primero logra neutralizar al segundo y le aconseja que desaparezca. Más tarde, Seyran descubre que Kaya está siendo infiel a Suna y se enfrenta a Pelin. Por la noche, Ferit y Seyran se colocan de nuevo las alianzas y ella siente un fuerte dolor en el vientre. De repente, un grito desgarrador alerta a la pareja: en el lecho nupcial de Halis y Hattuç ha aparecido la cabeza de un animal con una nota adjunta: “Los próximos serán tus hijos y tus nietos…”.
Ferit blinda la mansión por miedo a un ataque
La irrupción de Hattuç en la mansión descoloca a los Korhan, que vagan por la casa como pollos sin cabeza. Abidin aprovecha el desmadre para salir a pasear con Aysen y Seyran y Ferit se apuntan al plan, cansados de los antojos de la futura esposa de Halis. De inmediato, la recién reconciliada pareja adivina que la hija de Sefika ronda al chófer, pero éste se hace el loco.
Al descubrir que los cuatro se marchan juntos, Suna estalla de celos, aunque la cara de Abidin también refleja claramente que, pese a los errores del pasado, continúa prendado de la menor de las Sanli. De pronto, Ferit observa a Doruk en el jardín y su amigo le explica que se trata del entrenador de Asuman, que ahora imparte clases a domicilio.
Inquieto, Ferit pide a Abidin que averigüe qué se trae entre manos el misterioso preparador físico de su cuñada. Durante el garbeo con Seyran y Aysen, ambos detectan que dos tipos les acechan. Así, de vuelta a la mansión, el nieto de Halis ordena redoblar la seguridad en torno a la residencia, temiendo un asalto en plena “fiesta de la henna”, una celebración previa a la boda de su abuelo con Hattuç.
Kazim y Sehmuz, infieles con Zerrin e Ifakat
Ifakat sale abatida de la consulta de su ginecóloga después de que la especialista le avise de que se le agota el tiempo para concebir un bebé. En esas, la pelirroja recibe la llamada de Sehmuz, quien, tras animarla, no tarda en proponerse como progenitor del anhelado hijo que ella nunca tuvo.
En el transcurso de la “fiesta de la henna”, Orhan recuerda que Nükhet le encomendó el control de su marido y empieza a desconfiar. No obstante, terminada la celebración, Ifakat y Sehmuz yacen en la misma cama.
Por su parte, con Esme en la mansión ayudando a Hattuç, Kazim concierta un encuentro con Zerrin en un centro comercial. Tras aconsejarle que cambie su forma de vestir, la madre de Pelin se ofrece abiertamente a darle un heredero varón al padre de Seyran y Suna. Luego, en la casa familiar, sin testigos, él le regala a ella una impresionante joya y ambos se rinden a la salvaje atracción que sienten.
Kaya elige a Pelin mientras Ferit acaba con Serter
Pelin trata de seducir a Kaya con la intención de que abandone a Suna y se instale junto a ella. Mientras tanto, empujado por su madre, Akin decide vengarse de los Korhan y los Sanli, uniéndose a Serter, a quien revela que fue Kaya quien permitió la fuga de Pelin.
Cuando Kaya regresa de la ardiente escapada que protagonizó con Pelin, anuncia a Suna su determinación de romper el matrimonio. Ella se consuela con Ifakat, quien le sugiere que, en ese escenario, su única opción es eliminar a Hattuç. Kaya abandona de nuevo la mansión y los hombres de Abidin pillan a Serter siguiéndolo de cerca. A Ferit le puede la curiosidad y va detrás de su primo.
Kaya comunica a Pelin que acepta mudarse a su apartamento, en el que Serter y Ferit irrumpen por sorpresa. Uno descarga su revólver y el otro, con el apoyo de Abidin, consigue reducirlo a puñetazos, protegiendo a su exnovia. Más tarde, Ferit encierra a Serter en un lúgubre almacén, advirtiéndole que se esfume.
Seyran amenaza a Pelin
A todo esto, Seyran echa de menos a Ferit en la “fiesta de la henna” y, preocupada por su ausencia, contacta con él, quien promete contarle todo lo sucedido a la vuelta. En cuanto su amado se presenta en la mansión, ella le exige que desembuche y, al descubrir que Kaya se dedica a traicionar a Suna con Pelin, decide enfrentarse a ésta.
De este modo, a la mañana siguiente, antes de la boda de Halis y Hattuç y con la complicidad de Abidin, acude al piso de Pelin, donde la encara con fiereza: “Mi hermana no vivirá la tortura que yo soporté”. Su enemiga se atreve a replicar que buscó a Serter debido a la esterilidad de Ferit y Seyran la intimida sin piedad, sujetándola por el cuello: “¡Te borraré del mapa si no desapareces de nuestro mundo!”.
La macabra noche de bodas de Halis y Hattuç
En vísperas del esperado y a la vez controvertido enlace entre Halis y Hattuç, Akin, poco después de escuchar de boca de su enigmática progenitora que los Korhan intentaron quemarla viva en Antep, recibe una llamada funesta: Ökkes ha muerto en el hospital tras la brutal paliza propinada por Orhan.
Por la mañana, Kazim llora desconsolado, negándose a que su estimada tía deje el hogar de los Sanli. Al final, logran arrancar a Hattuç de brazos de su sobrino y se oficia la boda en la mansión, con Ferit y Seyran como padrinos. Emocionados después de casar a “los abuelos”, recuperan sus alianzas y su condición de esposos (papeles aparte).
Seyran completa la escena desvelando a Ferit que Pelin le confirmó sin querer que jamás le fue infiel con ella tras contraer matrimonio. Acto seguido, la joven se retuerce a causa de una intensa punzada en el abdomen.
En mitad de la noche, un alarido de Hattuç pone en guardia a la pareja, hallando a la novia ensangrentada en la alcoba. Mientras Seyran calma a su tía, Ferit encuentra a Halis paralizado tras toparse en el lecho nupcial con la cabeza de un animal y un aterrador mensaje: “Tus hijos y nietos serán los próximos en ser sacrificados…”.