Avance “Una nueva vida” capítulo 61: La libertad de Orhan condena a Seyran… y a los Korhan

 

Las negociaciones para salvar a Orhan, el secreto que cambia a Akin, la ruptura definitiva entre Suna y Kaya y la desesperación de Ferit centran el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 9 de noviembre a las 22:00 horas.

Este domingo 9 de noviembre Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, un nuevo capítulo de “Una nueva vida”, superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.

Hace siete días, Telecinco ganó una noche de bajadas generalizadas con el debate final de “Supervivientes” (11,7%), que perdió 3,4 puntos respecto al domingo previo. En Antena 3, “Una nueva vida” marcó un 10,4% de share y 952.000 seguidores, dejándose cuatro décimas en una semana, mientras que “La película de la semana” de La 1 cayó al 10%, ocho décimas menos que la anterior.

En el capítulo 60, Ferit, que no se tragó que Seyran salga con Akin, dio definitivamente la espalda a Pelin, quien decidió unir su destino al de Serter. Abidin descubrió que las promesas de Nevra son falsas; Aysen trató de conquistar al chófer apoyada por Sefika; y el entrenador Doruk logró engatusar a Asuman. Halis sufrió el rechazo de Nükhet y Hattuç mientras una de sus tiendas era destrozada a tiros.

Entretanto, Ökkes redobló su amenaza y Seyran, con tal de impedir que mate a Orhan, hizo lo imposible para alejar a Ferit con ayuda de Suna. Ésta condujo a su cuñado hasta un restaurante para que viese cómo su exmujer tonteaba con Akin, que se prestó a otro paripé. Finalmente, Ferit rompió a llorar cuando Seyran abandonó el local de la mano de su supuesto “nuevo amor”…

Avance de lo que pasará en el capítulo 61 de “Una nueva vida” el domingo 9 de noviembre en Antena 3

Una vez que Seryan se ha marchado con Akin, Ferit monta un monumental escándalo delante de la prensa, exigiendo que las fotografías de su mujer y el sobrino de Ökkes cogidos de la mano no salgan a la luz. Afortunadamente, Suna logra apagar el arrebato de ira de su cuñado.

Por su parte, Akin piensa que, esta vez, el teatrillo ha funcionado y Ferit por fin se ha creído que sale con Seyran. Sin embargo, ella se arrepiente del daño causado a su todavía esposo, por muy loable que sea el objetivo del engaño: sacar a Orhan de prisión. A todo esto, Pelin se instala con Serter, quien impone su ley machista y totalitaria nada más entrar por la puerta, dejando a la chica encerrada, incomunicada y vigilada por cámaras.

En paralelo, Suna defiende la actuación de su hermana ante Ferit, asegurando que es feliz con Akin, pero él continúa dudando, pues no le cuadra un comportamiento tan cruel de Seyran. Su única explicación a tanto disparate es que Kazim la esté amenazando.

En la mansión, Halis firma unos documentos a una tal Gonca, joven aficionada al diseño que se declara admiradora suya. En esas, Lafit comunica que, aparte de la de Estambul, grupos de encapuchados han tiroteado numerosas sedes del imperio Korhan por todo el país. Luego, el patriarca encarga a Ifakat que prepare lo necesario para trasladar a Nükhet a EEUU, ocultándole que pretende ingresar a su hija en un hospital psiquiátrico.

Por su parte, Kazim, en presencia de Akin, entrega a Seyran el último trámite del divorcio. Después de un incómodo silencio, la muchacha rubrica el escrito y, muy alterada, enseña a su padre las imágenes en las que ella y el sobrino de Ökkes se dan la mano ante los medios. Y Kaya reprocha violentamente a Suna su acercamiento a Ferit, destrozando la habitación conyugal. La joven se refugia en el baño, aunque después confronta a su marido sin miedo.

Acto seguido, Suna informa a su hermana de que alguien se dedica a disparar contra las tiendas de Halis, señalando a Ökkes. Así, Seyran desvela a Akin que su tío le ha dado un ultimátum: si no se casa con él, Orhan morirá en prisión.

Entonces, ambos interrogan a Ökkes, que se desvincula de los atentados pero amaga con matar al padre de Ferit esa misma noche. Cuando Akin le suplica que deje en paz a Seyran, Ökkes cuenta su sobrino la causa de su ojeriza a los Korhan: son los responsables del calvario de su madre.

Escudándose en los ataques a sus joyerías, Halis ordena a Ferit que rompa sus tratos con Nevra. De este modo, su nieto se cita con la bella millonaria, quien, sospechosamente, lo incita a luchar por implantar su propia marca a espaldas de su abuelo, ofreciéndose incluso a financiar el proyecto. Él acepta.

En casa de los Yanik, Ifakat, devorada por la curiosidad, entrega a Nükhet la documentación para viajar a EEUU. Sehmuz, detrás de la pelirroja desde que le rogó ayuda con Orhan, la invita a comer en su chalé, pero ella prefiere volver cuando Nükhet se marche. Él asevera que tampoco conoce el motivo por el que su esposa se desplaza a Norteamérica.

Al caer la noche, Ökkes aparece por sorpresa en la cárcel y Orhan accede a su chantaje: a la mañana siguiente será libre, pero a cambio deberá plegarse a sus exigencias, como traicionar a Halis para ocupar su sillón en la empresa familiar. Y Akin, consciente de que el tormento que sufre su madre es culpa de los Korhan, se alía con su tío dispuesto a todo con tal de destruir a Ferit.

De esta manera, pone sobre aviso a Seyran: a Orhan se le ha concedido la libertad condicional, pero su vida seguirá dependiendo de que ella se case con él en cuanto obtenga el divorcio. Espantada, Seyran implora a Suna que se persone en el hogar de los Sanli. Y Kaya, escamado, requiere a Latif el contacto del guardaespaldas de su mujer.

En tales circunstancias, Ferit se presenta ante Kazim decidido a destapar las supuestas amenazas a la que está sometiendo a su hija mejor. No obstante, se da de bruces con una Seyran que le espeta que su padre no la está obligando a nada, tildándolo de mentiroso, egoísta, infiel… Una larga lista de agravios que provoca que Ferit se vaya por donde ha venido y se aleje a un parque a desahogarse con Suna, ignorando ambos que Kaya les pisa los talones.

Suna aprovecha la situación para despotricar de su hermana delante de su cuñado. De repente, Kaya pilla a su esposa y a su primo abrazándose efusivamente. En ese momento, la mayor de la Sanli estalla y opta por liquidar su matrimonio definitivamente. De pronto, una llamada de Halis alborota a Ferit: su progenitor está a punto de salir de prisión.

Con Orhan en la calle, arranca la ceremonia de compromiso entre Seyran y Akin que, a juzgar por las caras de Esme, Hattuç y la propia protagonista, quienes para colmo han escogido el negro para sus atuendos, se asemeja más bien a un funeral…