Esta semana, Ángela toma una decisión trágica y deja a Curro al borde del abismo en “La Promesa”
Mientras el palacio se sumerge en el caos, los secretos familiares, las traiciones y los sentimientos reprimidos terminan por estallar en todos los frentes
El final de la cuarta temporada de “La Promesa” sacudirá a sus seguidores con capítulos que combinan tensión emocional, giros brutales y una escena que nadie podrá olvidar. Ángela, obligada a casarse con Lorenzo, toma una decisión desesperada antes del enlace: escribe una carta de despedida para Curro y desaparece. Cuando el joven lee la nota, el tiempo se detiene. Corre a buscarla y la encuentra inconsciente en su habitación, tras ingerir toda su medicación.
El dramatismo de esta escena no es gratuito. La presión por una boda impuesta, la falta de control sobre su propio destino y la separación del amor de su vida han llevado a Ángela al límite. Aunque Curro y Manuel lograron convencer a Alonso para ofrecer un trato a Lorenzo —un 25% de La Promesa a cambio de anular la boda—, el capitán se retracta violentamente al ver a Curro feliz, detonando así la tragedia.
El día de la ceremonia, la ausencia de Ángela descoloca a todos. Leocadia, Alonso y Lorenzo se enfrentan a un escándalo inminente. Pero es Curro quien descubre la verdad y se convierte en el único capaz de evitar una desgracia mayor. La secuencia es el clímax emocional de una semana en la que las máscaras caen, los secretos revientan y los personajes revelan su lado más vulnerable.
Este giro no solo remueve a los personajes: también explica por qué “La Promesa” se ha convertido en la serie más vista de RTVE. Cada episodio atrapa con tramas entrelazadas, personajes bien definidos y un equilibrio entre lo emocional y lo político. El fenómeno no deja de crecer y el impacto de capítulos como este solo refuerza su liderazgo en la franja diaria.
Paralelamente, se desata un nuevo frente de batalla en el palacio. Margarita, al enterarse de lo ocurrido con su hija, regresa decidida a quedarse, lo que provoca un choque frontal con Leocadia, imposible de disimular. Alonso intenta mediar, pero la tensión ya es demasiado alta. Los viejos rencores resurgen y lo que parecía una visita temporal podría cambiar el equilibrio del lugar.
En los pasillos del servicio, la situación no es menos tensa. María Fernández, debilitada y apartada de la boda, guarda un secreto que cada vez pesa más: podría estar embarazada y nadie lo sabe con certeza. Petra, siempre alerta, empieza a atar cabos. A esto se suman las quejas generalizadas contra Cristóbal y el mal ambiente entre el personal, que se siente agotado y ninguneado.
Por otro lado, la relación entre Martina y Adriano sigue marcada por el silencio. El beso que compartieron durante la velada junto al fuego ha dejado una huella difícil de borrar. Martina, movida por la culpa, decide seguir con Jacobo, pero no logra borrar la incomodidad de sus gestos ni la verdad que carga por dentro. El triángulo amoroso amenaza con romperse por completo.
Y como si no bastara con los dramas personales, Manuel descubre que la madre de Ángela estaba detrás de una maniobra económica que beneficiaba al duque de Carvajal y Cifuentes. Una traición empresarial con implicaciones familiares, que Manuel no está dispuesto a dejar pasar. El joven declara la guerra a Leocadia, poniendo al descubierto una red de intereses ocultos y vendettas personales.