Resumen “Una nueva vida”: Un tormentoso compromiso, una cámara oculta, una infidelidad y una doble venganza, mejores momentos del capítulo 63

 

Halis se promete con Hattuç provocando la ira de los Korhan, Seyran y Ferit derrochan felicidad, Asuman cae en la trampa de Doruk y Pelin escapa de Serter. Resumen del episodio 63 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.

La cadena principal de Atresmedia estrenó este domingo por la noche el vigesimoséptimo episodio de la segunda temporada de “Una nueva vida”, una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.

En el capítulo 63, mientras Seyran y Ferit disfrutan de su renacido idilio y comparten su felicidad con Halis y Hattuç, la mayoría de los Korhan se rebelan contra la boda del patriarca con la tía de los Sanli. Suna, furiosa por la reconciliación entre su hermana y su cuñado, acuerda con Ifakat hacer naufragar el nuevo matrimonio. Y Nükhet se alía con Orhan antes de partir a EEUU con su parte de la herencia.

Entretanto, Doruk graba a Asuman en la intimidad, Pelin escapa de Serter y la madre de Akin jura a Ökkes en el hospital que su hijo consumará su venganza. Durante la ceremonia de pedida, Hattuç sorprende con una exigencia de última hora: ser la dueña de la mansión Korhan.

Seyran y Ferit comparten su ilusión con Halis y Hattuç

Ferit y Seyran parecen otros tras celebrar entre las sábanas el final de Ökkes. Él anuncia a toda la mansión que están juntos de nuevo y ella muestra su intención de volver a instalarse allí. De este modo, salen a festejar el futuro enlace de Halis y Hattuç con los protagonistas, quienes evocan junto a la pareja su juventud en Antep.

A su regreso, Halis aclara al sector rebelde de su familia que jamás reconsiderará su decisión. Incluso les informa de que, al día siguiente, pedirá a Kazim la mano de Hattuç, lamentando que los suyos se dediquen a temer por su herencia en lugar de felicitarlo por la dicha de casarse al fin con su gran amor.

A lo largo de la jornada, Seyran y Ferit continúan saboreando su renovado romance. No obstante, la joven, abrumada por la energía de su marido, recalca que ambos acumulan algunos asuntos por resolver. Entonces, él se compromete a no entrometerse en temas que solo le incumben a ella, como los relacionados con la universidad.

Los Korhan maquinan para reventar el matrimonio del patriarca

La idea de Halis de contraer matrimonio con Hattuç sienta como un tiro a buena parte de los Korhan. Ifakat propone declarar incapaz al patriarca, usando como arma su supuesta demencia, y Nükhet, indignada, se niega a permitir que una Sanli le arrebate el patrimonio a su hijo. Suna, encendida por el acercamiento entre Ferit y Seyran, recurre a Fikriye.

Instigada por la bruja, la menor de las Sanli se planta ante Kazim y le suelta que Seyran ha retomado la relación con Ferit y que su tía planea casarse con Halis, provocando su desmayo y, más tarde, un ridículo enfado. En esas, Ifakat contacta también con Fikriye, quien le recomienda matar a Hattuç como única salida.

Cansado de trifulcas, Halis dicta que Nükhet reciba la herencia que le corresponda y se marche al psiquiátrico estadounidense que le buscó . A Ifakat le ofrece recuperar la confianza en ella a cambio de que acepte a Hattuç. De su lado, Suna intenta sin éxito que Kazim detenga el controvertido enlace.

Antes de volar a EEUU, Nükhet forja con Orhan una alianza contra Halis, mientras Suna e Ifakat sellan un pacto para hacer fracasar el matrimonio del magnate con la matriarca de los Sanli.

La cámara oculta de Doruk y la reaparición de Akin

Tras pensárselo en varias ocasiones, Asuman reúne el valor necesario para citarse con Doruk, acudiendo al apartamento del entrenador, donde se cree a salvo de curiosos tentados a expandir rumores. Sin embargo, la viuda de Fuat no imagina que el atractivo instructor contratado por Nevra ha instalado una cámara apuntando directamente al lecho donde los dos consumarán su apasionado encuentro.

En paralelo, Akin y su madre se presentan en el hospital en el que está ingresado Ökkes, prácticamente muerto después de que Orhan lo apaleara. La mujer, cubierta con una especie de burka, lo maldice por incompetente y promete que su hijo ejecutará la venganza que él dejó pendiente.

Pelin acaba en brazos de Kaya tras huir de Serter

Aprovechando que Serter se halla en la ducha, Pelin le roba el móvil y llama a Kaya, a quien suplica ayuda para fugarse del ático donde el padre de su malogrado bebé la mantiene retenida contra su voluntad. A la vez, Kazim cumple lo prometido y avisa a Zerrin de que sus hombres han encontrado el apartamento en el que está viviendo su hija. Gracias a la intervención de Kaya, Pelin logra escapar de Serter.

El aún marido de Suna lleva a la joven hasta un pequeño piso y allí comparte con ella las últimas noticias: la reconciliación entre Ferit y Seyran, quien ha vuelto a la mansión, y los preparativos de la boda de Halis y Hattuç. Así, tras la tensión acumulada, ambos se sienten libres por primera vez en mucho tiempo y acaban juntos en la cama. Cuando Zerrin y Piril irrumpen en su casa, Serter les comunica que Pelin ha huido, jurando que la atrapará.

Hattuç da la sorpresa durante su fiesta de compromiso con Halis

Después de respetar la costumbre de que las mujeres de ambas familias acompañen a la novia a los baños turcos, la emoción, el nerviosismo y la tensión se apoderan del hogar de los Sanli ante la ceremonia de compromiso de Halis y Hattuç. En un rincón, Ferit confiesa a Suna su enfado por la mentira que le coló: Seyran se había enamorado de Akin. Además, aconseja a su cuñada resolver pronto su situación con Kaya.

Luego, Ferit actúa como padrino de su abuelo y pide formalmente a Kazim la mano de Hattuç. En ese momento, la matriarca de los Sanli deja a todos boquiabiertos con una inesperada exigencia: reclama la propiedad completa de la mansión de los Korhan. Tras un instante de extrañeza y estupor, Halis accede a la petición de su amada, provocando una airada reacción entre quienes se oponen a su unión con Hattuç…